domingo, 27 de febrero de 2011

Me dieron así como unas ganas de inspirarme y decidí agradecer una vez más por la dicha de vivir y conocer tantas cosas en el camino, muchas veces ocurre que no notas la maravillosa vida que te rodea en cada detalle, esta vez me sucedió que me di cuenta de muchos detallitos que me hacen saltar el corazón de alegría y despertar el alma de ilusión.

Aunque me la he pasado últimamente casi separada del mundo, que es la gente que me rodea, yo me siento presente y, sin embargo, sigo en una búsqueda de algo que quizás ya está pero prefiero ignorar, o es esa búsqueda que le da sentido a todo, no sé si al final aprenderé la lección, no sé si al aprenderla tendré tiempo de enseñarla; lo que sé es que aún sigo en un espacio que me mantiene lejos, en mi encuentro conmigo.

Debo admitir mis errores, en mi encuentro conmigo no debe existir el pasado.

Agradezco por abrirme los ojos con esas pequeñeces que me hacen disfrutar la vida, que me hacen darle sentido... es que la incondicionalidad es una virtud valiosa de la amistad.

lunes, 21 de febrero de 2011

Él no sabe lo que significa para mi, yo no sé lo que significo para él.
Yo no entiendo qué siento por él, no sé si el entiende que siente por mi.
No pierdo tiempo buscando explicaciones pero si me hago la pregunta.
No sé si el tiempo tiene todas las respuestas, lo único que sé es que sigue escribiendo tu nombre.
Yo creo en la distancia que nos separa y en nuestras almas que insisten en unirse.
Yo pienso todos los días correr a donde estás pero el protocolo de la sociedad no me permite llegar a ti y ya.
Yo quiero seguir sintiendo inexplicablemente, yo quiero seguir en el camino éste que me conduce a verte, yo quiero ser el tiempo, a veces.

lunes, 7 de febrero de 2011

No lo voy a repetir

Hoy una vez más me queda claro un punto y es que estamos prestados en esta vida, hago referencia a esto porque siendo hoy el día donde uno de mis tíos partió al cielo (si es allá que vamos cuando morimos) quiero dejar claras ciertas cosas que pienso sobre la muerte o sobre la vida y manifestar mis dudas. 

Una de las cosas en las que estoy en contra es vestir de negro y guardar luto con ese color, a ver ¿qué falta de respeto puede ocasionar vestir de otro color en un velorio o sepultura? Hay tantos colores tenues que pueden coincidir con la ocasión y por esto nunca me verás de ese color en ningún 'evento' de este tipo, siempre voy e iré de blanco o gris. Un poco más de luz para quienes parte a un mundo que ha de ser mejor que éste pues no regresan.

Además, eso de la última noche, los rezos, las misas, ah y el 'cabo de año'. Me parecen tradiciones absurdas, (y que me disculpen los creyentes) la primera, se caracteriza por parecer una fiesta de 15 años con recuerdito y toda la cosa, hasta compran ropa nueva para ese día no es por mal pero eso parece más la celebración de la muerte que un cumplido por su ausencia; la segunda tradición como la tercera considero que rezando nunca sentiré los abrazos del ser que acaba de fallecer, ni se recuperarán esas horas que se pudieron perder al conversar, ni rezando sabrá si efectivamente siempre l@ respeté o amé. La última costumbre, viene a ser más de lo anterior, pero se celebra cada año, así también como la primera con recuerdito y ropa nueva.

Quiero dejar claro que no sé de dónde provienen todas estas tradiciones, no sé qué relación guardan con el universo o la vida, pero en algo si estoy clara y es que ni haciendo lo que hagas, ni asistiendo a cuanta misa en honor del cuerpo ausente realicen, si en vida no participaste de grandes momentos con ese papá, mamá, tía, hermano, abuelo, amigo, compadre, hijo, de nada vale que vengas a lamentarte y llorar guardando un luto, de nada vale respetar un cuerpo que ya no existe si cuando pudiste amarlo y compartir no estuviste, claro está que sí, algunos que siempre estuvieron siguen con la tradición pero no hay que enfrascarse, en mi opinión no debemos permitir que la sociedad juzgue, si se nos ocurre ponernos una franela de color amarillo si mi alma en vida aún refleja alegría y paz y más aún si los que me rodean perciben de mi, felicidad; el luto en mi opinión, es algo que se lleva en el corazón es algo de uno y no del mundo, porque nadie nunca sabrá los verdaderos sentimientos ante alguien especial y sólo se llevarán en la mente los bonitos recuerdos que sí se pudieron realizar durante tantos años de vida.

Por eso señores siempre he dicho que lo único que ha de celebrarse es la VIDA y nunca la MUERTE, más aún si esa persona que Dios decidió llevarse mientras participó de este mundo pudo dejar sonrisas pintadas en cada corazón, al menos en el mío dejaron un montón, mis abuelos Anita y Marcelo, mi tía Marleny, tía Lulú, tío Héctor, tío Tatico, Marcelito, María Angélica y tantos más que han pasado por mi corta vida y me han enseñado tanto.

PD: Cuando muera deseo de verdad sonrías por haber compartido conmigo tiempo suficiente para recordarme con alegría, y por favor no vistas de negro viste de blanco. El día que Dios decida por mi, es porque hasta ahí era todo así es la muerte definitiva, en cambio si sigues aquí no es para estancarte  es para seguir.