sábado, 23 de octubre de 2010

Decidí acción.


Decidí que era mejor decir la verdad, antes que jugar a la amistad callando lo que en efecto te causó daño.
Decidí que era mejor confirmar la duda después de toda la expectativa que se había creado.
Decidí que era mejor aprovechar esa oportunidad, que no siempre se repite.
Decidí que era mejor escuchar lo que me decías que leerlo.
Decidí que era mejor regresar a completar la idea de lo que quiero y en el camino se abrió una puerta que me permite ir por esa vía.
Decidí que era mejor atreverme a soñar haciendo las cosas que tenía miedo de realizar.
Decidí que era mejor creer en mi decreto y creerlo (y creerlo) para verlo.
Decidí que era mejor dejar fluir el tiempo.
Decidí que era mejor decidir y que bien se ven las cosas cuando despejas las dudas.

lunes, 18 de octubre de 2010

Hoy me enfrento a la posibilidad de emprender lo que he dicho desde hace mucho tiempo mudarme de mi casa, trabajar en otro lugar, hoy busco en alguna parte una señal o al menos un motivo especial o específico porque ya tengo todo lo que pensaba necesitar para quedarme por estos lados o por otros, a nadie debo, a ningún lugar preciso regresar, estoy como quien dice en el perfecto momento de estar donde quiera, falta intentar en el primer lugar donde estoy para ir haciendo el camino que me quiero forjar pero el miedo es quien me separa del hecho pensar no me ayuda pero si quiero decirlo al universo para que todo se complete para no esperar señales sino escuchar bien la respuesta de mi corazón.

lunes, 11 de octubre de 2010

Las relaciones más

La relación más corta donde dije te amo antes de tiempo.

La relación más larga la que empezó pero nunca se concretó.

Las relaciones más bonitas cuando no te das cuenta que estás amando.

Las relaciones más feas cuando mandamos a comer mierda o se van a comer mierda (Gene).

Las relaciones de repente cuando me termino comiendo el mandado.

Las relaciones más locas, las que surgieron del despecho.

La relación más leal donde la cama sólo es testigo.

Las relaciones fatales cuando no hay confianza.

Las relaciones más sinceras cuando demostraron con hechos y no con palabras.

Las relaciones más mentirosas cuando hiciste mil promesas y todavía no se han cumplido.

La relación perfecta es estar tranquila (aunque me robes el sueño y te instales en mis pensamientos).

La relación secreta (...).

La relación gafa cuando todos opinan y nosotros de gafos les hacemos caso.

La relación tortuosa cuando intentamos y sabemos que no queda nada.

La relación espantosa cuando no me gusta ni un poquito, pero como estoy sola.

La relación estúpida cuando hiciste de todo para llegar a él/ella aja llegaste y después no te paro (y sabías que eso pasaría).

La relación a distancia son las que en mi particular siguen prevaleciendo aunque no tengan sentido me persiguen y yo insisto.

Las relaciones más ratas yo sólo te besé porque me dió la gana

Las relaciones más olvidadizas ¿que tú y yo qué? ¿cuándo fue eso? ¡mentira!

La relación única cuando no te dice te amo en la cara sino en la cama.

La relación más esperada la que nunca llega.

La relación más pura cuando eras niño y no sabías del amor.

La relación más descarada cachos de parte y parte y todo queda entre familia.

La relación más pícara me pueden estar matando pero siempre voy a decir que no.

La relación más criticada la que se te ocurre publicar en facebook.

La relación concreta tú y yo a tal hora en tal hotel.

La relación por internet siempre hay una y así como empieza se acaba. Y aunque intentes revivirla no hay nada que hacer (Carmen).

La relación que más quiero la que estoy intentando contigo.

La relación eterna cuando te veo y me vez (se vuelve concreta, única, pícara y perfecta).

lunes, 4 de octubre de 2010

Admítelo, eres mejor gracias a mi.

Analizando aquí cosas de la vida, he llegado a la conclusión de ciertas cosas importantes en las relaciones, me parece que eso de estar siempre diciendo que lo que damos es lo que recibimos tiene una extraña función, es decir, que no es un circulo, que no es entre dos, más bien es algo que funciona entre el anterior (tu antigua relación) y la persona que está contigo (tú actual relación) a ver si me explico mejor.

De mis relaciones anteriores, lo que he recibido es lo que voy a entregar a las que vengan, ahora, ¿si me entienden? y de igual forma será de la parte que yo estaré recibiendo, por ende y analizando "mis" relaciones últimamente no he recibido muchas cosas buenas, casi todo ha sido decepción, desilusión y muy poco de buenos momentos, eso quizás creo que soy lo que entrego más el bastante amor que tengo para ofrecer, ahora bien yo te doy amor, decepción, desilusión y trato de dar los mejores momentos, aprendiendo de esas viejas experiencias, ahora me preocupa que tú conmigo no se que me estés dando, pero al final yo estaré colaborando para que seas mejor con la otra relación que tendrás, ¿me sigues?.

En dos platos, resulta que yo te doy lo mejor a pesar de los malos momentos que he vivido, que te doy todo lo que te quiero dar y sucede que cuando esto se acabe tú le darás lo mejor de mi (de todo lo bueno que aprendiste a mi lado porque te lo di) a la que venga a estar contigo, cuando pudiste aprender a devolverme todo el amor que te dí, es que definitivamente uno no sabe para quien trabaja. ¿Tengo o no tengo razón? Después que tuviste una relación con esa persona no se hace él/ella el/la mejor del mundo luego que eso se acaba. ¡Ahí te la dejo!

Claro, nada se pierde todo se transforma como dice Jorge Drexler, en algún momento me darán a mi lo mejor de todo, sin embargo, por la felicidad que hoy compartes con alguien, al menos agradeceME ¿no? Terminé enseñándote amar y no me amaste a mi. Lo bueno es que alguien lo están mejorando para mi o ya está mejor conmigo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Mi primer beso

Mientras degusto un dulce chocolate que me regaló un levante de esos locos de la vida que cada vez que te ven, te bucean porque te ven más grande, se me ocurre la idea de ya empezar a hablar de todas mis relaciones, de hecho hasta de las que ni relación han sido, pero si las recuerdo es porque me importaron, no lo puedo negar.

Pero no se por donde empezar con mis historias, no se si importará más que cuente de mi primer beso o mi primer novio, porque el primer beso no me lo dio uno que fue novio ¡ay dios mío cuando recuerdo eso me da pena!, fíjate que mi primer beso fue en una fiesta, nosotros, este muchacho y yo, no fuimos a lo de siempre a hablar locuras, estábamos chamitos y nos conocíamos de toda la vida, no se qué paso y se los juro que por ningún momento me imaginé que nos besaríamos, el asunto es pues que al llegar a un banco donde el se sentó y yo me acosté en sus piernas ahí fue todo.

No sé que hablábamos, sólo recuerdo que reaccioné cuando tenía mis labios en sus labios, yo dejé que todo fluyera ¿qué más podía hacer? esa era un momento normal en la vida de dos que se gustan y están creciendo y sintiendo aquello de las cosquillas, las mariposas; yo penosa como siempre después de ese beso, lo que sucedió al otro día no lo entendí mucho porque me hice novia de otro muchacho y él llego a mi casa y me vio y quedó con cara de Ana ¿qué paso aquí?, pero yo me hice la loca porque este nuevo era mi primer novio. (Que es la historia que viene a continuación)